Emocional Salud Mental
El Desarrollo de las Funciones Ejecutivas en Niños Menores de 13 Años
Las funciones ejecutivas son fundamentales para la vida diaria, ya que engloban un conjunto de habilidades cognitivas que nos permiten gestionar
EDUCACIÓNPSICOLOGÍA
Miguel Rico
11/5/20253 min read


El Desarrollo de las Funciones Ejecutivas en Niños Menores de 13 Años: Estrategias Clave para Potenciar sus Habilidades Cognitivas
Las funciones ejecutivas son fundamentales para la vida diaria, ya que engloban un conjunto de habilidades cognitivas que nos permiten gestionar nuestras acciones, pensamientos y emociones de manera eficaz. Estas incluyen la capacidad de planificar, organizar, controlar impulsos, tomar decisiones y resolver problemas. Para los niños menores de 13 años, el desarrollo de estas funciones es crucial, ya que estas habilidades juegan un papel determinante en su éxito académico y en su capacidad de adaptarse a entornos sociales y escolares cambiantes.
La Importancia de las Funciones Ejecutivas
El desarrollo de las funciones ejecutivas no solo se asocia con el rendimiento académico, sino también con el bienestar emocional y social del niño. Aquellos que desarrollan buenas habilidades de autocontrol, memoria de trabajo y flexibilidad cognitiva tienden a manejar mejor situaciones difíciles, a tener relaciones interpersonales más saludables y a tomar decisiones más acertadas. Dado que estas funciones no están completamente desarrolladas hasta la adolescencia, es vital comenzar a trabajarlas desde la infancia.
Estrategias para Desarrollar las Funciones Ejecutivas
Aquí presentamos algunas estrategias eficaces que pueden implementarse para estimular las funciones ejecutivas en niños menores de 13 años:
1. Planificación y Organización
Una de las funciones ejecutivas clave es la capacidad de planificar y organizar. A esta edad, es esencial que los niños empiecen a comprender cómo estructurar su tiempo y priorizar tareas. Crear un horario diario o semanal, en el que se establezcan objetivos claros y alcanzables, es una excelente manera de promover estas habilidades. A largo plazo, esto no solo mejora su autonomía, sino que también fomenta una mentalidad orientada hacia metas.
2. Tareas Graduales
Dividir una tarea compleja en pasos pequeños y manejables es una técnica fundamental para el desarrollo de las habilidades de secuenciación y control. Cuando los niños comprenden que pueden abordar un problema descomponiéndolo en partes, aumentan su confianza y mejoran su capacidad para gestionar el estrés.
3. Juegos de Estrategia
Los juegos que requieren pensamiento estratégico, como el ajedrez o los rompecabezas, son herramientas valiosas para fortalecer el pensamiento crítico. Jugar a juegos de estrategia estimula no solo la resolución de problemas, sino también la memoria de trabajo, ya que los niños deben recordar movimientos anteriores y prever los próximos pasos.
4. Memoria de Trabajo
La memoria de trabajo es esencial para retener y manipular información a corto plazo. Para mejorarla, se pueden realizar ejercicios simples como recordar listas de palabras o números. También se puede fomentar a través de la lectura y juegos que impliquen recordar secuencias de información.
5. Control de Impulsos
El autocontrol es una de las funciones ejecutivas más difíciles de desarrollar, especialmente en la infancia. Establecer reglas y límites claros en casa, y animar a los niños a pensar antes de actuar, les ayuda a ejercitar su capacidad de inhibición y control de impulsos. Juegos que requieran esperar turnos o postergar recompensas también son útiles para esta habilidad.
6. Flexibilidad Cognitiva
La flexibilidad cognitiva es la capacidad de cambiar de enfoque cuando las circunstancias cambian. Introducir a los niños en situaciones hipotéticas o cambiar las reglas de un juego puede ayudar a mejorar esta habilidad. Los niños que desarrollan flexibilidad cognitiva tienen más facilidad para adaptarse a situaciones nuevas o inesperadas, lo cual es clave en su vida académica y social.
7. Retroalimentación y Reflexión
Enseñar a los niños a reflexionar sobre sus decisiones y proporcionarles retroalimentación constructiva les permite desarrollar habilidades de autoevaluación y regulación emocional. Preguntas como "¿Cómo crees que podrías haber manejado esta situación de manera diferente?" fomentan la capacidad de analizar y ajustar su comportamiento.
Conclusión: El Desarrollo de las Funciones Ejecutivas Como Herramienta de Éxito a Largo Plazo
El desarrollo de las funciones ejecutivas es un proceso continuo que empieza en la infancia y se extiende a lo largo de la adolescencia. Al emplear estrategias como la planificación, el autocontrol, y la memoria de trabajo, estamos ayudando a los niños a prepararse no solo para el éxito académico, sino también para una vida adulta llena de decisiones informadas y relaciones interpersonales saludables. El desarrollo de estas habilidades cognitivas es una inversión a largo plazo en su bienestar y futuro.
Cada niño es único, y es esencial adaptar estas estrategias a sus necesidades específicas. Con paciencia, apoyo constante y un enfoque estructurado, los padres y educadores pueden ayudar a fomentar habilidades que serán fundamentales a lo largo de la vida del niño.
Miguel Rico Lopez
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