ONC – Auto Observación Neuroconsciente

Hace más de veinte años, en medio de una búsqueda emocional constante, comencé a comprender la imaginería como técnica terapéutica.

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Mguel Rico

2/10/20264 min read

Conferencia – 10 de mayo de 2023

Hotel Dinastía Real
ONC – Auto Observación Neuroconsciente

Hace más de veinte años, en medio de una búsqueda emocional constante, comencé a comprender la imaginería como técnica terapéutica. Ese descubrimiento abrió un territorio inesperado: un mundo de experiencias profundamente enriquecedoras que me llevó a una comprensión esencial —la mente no está separada del cuerpo; la mente es el cuerpo, y todo el cuerpo es consciente de lo que vive, siente y recuerda.

En el ejercicio de mi profesión, orientada al desarrollo humano y a la educación social, he observado cómo el mundo moderno ha desarrollado múltiples técnicas de liberación emocional. Métodos como EMDR, EFT, Brain Gym, Programación Neurolingüística, hipnosis y otros enfoques terapéuticos han aportado herramientas valiosas para el tratamiento del trauma, el aprendizaje y la reorganización emocional.

En ese recorrido, descubrí la ONC —Auto Observación Neuroconsciente— como una técnica aparentemente simple, pero de una profundidad notable. En ella se integran aspectos cognitivos y emocionales mediante una herramienta central: la observación crítica, neutra y consciente del problema. Esta mirada —sin juicio, sin dramatización— genera, desde las primeras sesiones, una sensación real de alivio.

No hablo solo desde la teoría. Soy testigo vivencial de este proceso. Lo que alguna vez fue una herida abierta, luego costra, después cicatriz, hoy es apenas un recuerdo ocasional. Esa experiencia personal es la que hoy me trae aquí.

Comparto esta metodología porque me ha mostrado una forma clara, efectiva y coherente de gestionar las imágenes mentales, las emociones y los relatos internos. ONC propone un circuito lógico para enfrentar tanto los dolores como las alegrías de la vida, sin negarlos, sin disfrazarlos, sin quedar atrapados en ellos. Por eso, hoy los invito a conocer esta técnica y, si el interés es genuino, a profundizar mediante procesos terapéuticos dirigidos.

Uno de los aspectos más llamativos de la ONC es su eficacia en el tiempo. En muchos casos, con apenas tres sesiones, los cambios comienzan a ser perceptibles y, sobre todo, vivibles. Aquella emoción dominante —ese malestar persistente que a veces condiciona toda una vida— empieza a difuminarse. La rabia contenida, el miedo silencioso pero constante, se transforman gradualmente en una sensación de paz interna que modifica la forma de mirar la vida, los sueños y las pasiones.

Y esto ocurre sin dejar de ser quien se es, sin negar el pasado. Por el contrario, se toma conciencia de que muchas heridas fueron ráfagas intensas que cicatrizaron lentamente y que hoy se manifiestan en gestos cotidianos, decisiones automáticas o reacciones aparentemente inexplicables.

Cada experiencia vivida deja una huella. Por eso, llegar al núcleo del dolor no es sencillo. Sin embargo, cuando ese dolor se observa de manera objetiva —respetando la singularidad de cada persona, pero sin juicios morales ni emocionales— es posible recuperar el equilibrio conductual. Un equilibrio que surge de una mente que, muchas veces, solo intenta protegernos de nosotros mismos, de nuestros propios miedos y ansiedades.

Estos elementos no deben negarse ni combatirse. Deben observarse. Con atención, con claridad y sin juicio. La ONC no busca eliminar emociones, sino comprenderlas desde una conciencia neutra.

Vivimos en una era de sobreinformación permanente. Paradójicamente, cuanto más sabemos, más confundidos estamos. Por eso resulta fundamental contar con terapias verdaderamente efectivas, que no se queden en el discurso ni en la repetición de conceptos. La ONC ofrece la posibilidad de verse a uno mismo sin revolcarse en el drama, sin culparse por el pasado. Nos invita a convertirnos en observadores de nuestro propio observador, mediante una metodología concreta, positiva y orientada al bienestar real.

Esta conferencia tiene como objetivo despertar el interés y la curiosidad. Proponer un pequeño viaje hacia los recuerdos, las sensaciones y las emociones a través de la Auto Observación Neuroconsciente. Aclaro, eso sí, que lo aquí expuesto es una visión general, ya que la técnica se adapta de forma muy particular a cada persona y a su manera única de ver el mundo.

Hoy sabemos que del cerebro dependen el bienestar y el éxito. Y también sabemos algo fundamental: el cerebro cambia cada segundo. Por lo tanto, la felicidad y la autorrealización no son estados fijos, sino procesos dinámicos que dependen del conocimiento de nuestro propio cerebro y del de las personas con quienes interactuamos.

La ONC es una técnica de transformación personal que utiliza los recursos totales del cerebro. Primero desbloquea los inhibidores internos y luego permite programar potenciales de bienestar, creatividad y capacidad de logro.

En una charla o en una lectura tradicional, la información impacta menos del 5% del cerebro y, en menos de 24 horas, se pierde cerca del 50% de lo aprendido. En cambio, las técnicas aplicadas como la ONC activan múltiples áreas cerebrales, generando cambios más rápidos y, sobre todo, duraderos.

Hablar de autorrealización es hablar de expandir las habilidades cerebrales que sostienen el bienestar físico y emocional. Esto se traduce en una mejor resolución de conflictos, relaciones interpersonales más sanas y mayor capacidad para enfrentar problemas. En este sentido, la ONC permite observar resultados concretos en cada uno de los componentes estructurales que la conforman.

La ciencia se define por aquello que puede medirse, repetirse y comprobarse. Y esa capacidad ha estado siempre en el ser humano, impulsada por la curiosidad. Hoy, la tecnología nos permite observar cómo funcionan la química, la electricidad y el magnetismo en el cerebro, y la psicología moderna ha demostrado su influencia directa en nuestras ideas, emociones y conductas.

Ya no es un misterio que cada emoción tiene una base neuroquímica. Sabemos qué sustancias se asocian al miedo, a la alegría o a la calma. Incluso el arte y la creatividad se benefician de estados cerebrales específicos, como aquellos que se producen durante la relajación profunda.

La importancia de las técnicas aplicadas radica en que nos permiten comprender la mente desde dentro y desmitificarla sin empobrecerla.

A medida que el mundo se vuelve más pequeño, la fusión entre filosofía y ciencia nos ofrece nuevas perspectivas sobre viejas realidades. Lo que la filosofía llamó nirvana o reino de los cielos, la ciencia lo nombra bienestar o felicidad. Los demonios de antaño hoy se reconocen como impulsos primarios del cerebro reptiliano. La iluminación se traduce en conciencia. Los nombres cambian según la época y la cultura, pero la experiencia humana sigue siendo la misma.

Por eso, estas técnicas no solo son valiosas a nivel personal, sino también en el ámbito organizacional y empresarial, donde la conciencia, la gestión emocional y la claridad mental se han convertido en factores estratégicos para el futuro.